Federico Moura, a 70 años de su nacimiento, celebramos su vida

El reconocido músico y cantautor realizó su recorrido académico por las escuelas de pregrado de la UNLP. Luego de transitar su primaria en la Escuela Graduada “Joaquín V. González”, Federico Moura cursó sus estudios secundarios en nuestras aulas centenarias, de las que egresó como Bachiller en 1970.

Para conmemorar su natalicio, compartimos aspectos de su vida y detalles de sus obras más destacadas.

Nació en la ciudad de La Plata, el 23 de octubre de 1951, y murió el 21 de diciembre de 1988, a los 37 años. Fue músico, cantautor, compositor, productor discográfico y diseñador de ropa y es considerado uno de los músicos más influyentes y reconocidos del rock hispano y latinoamericano. 

Como líder de Virus, Federico Moura fue un engranaje fundamental en la renovación musical argentina, que tuvo lugar con el final de la dictadura y el regreso de la democracia. Su canto, sus letras y sus composiciones disruptivas, significaron un antes y un después en el rock nacional. Sus canciones tienen sello propio y compromiso, y su estilo marcó una época que suena y resuena, a través de los años, con la potencia de siempre. 

Entre su discografía más recordada, se encuentran Wadu Wadu (1981); Recrudece (1982); Agujero interior (1983); Relax (1984); Locura (1985); Virus Vivo (1986); Superficies de placer (1987); Grito en el cielo (1988, discografía como solista). Y entre los tracks que fueron un éxito y se tararean a diario: “Una luna de miel en la mano”, “Pronta entrega”, “Me puedo programar”, “¿Qué hago en Manila?” e “Imágenes paganas”, entre tantísimos otros. 

Su presencia y su legado siguen pisando fuerte. Para recordarlo, su hermano, Marcelo Moura con quien compartió su vida y el escenario, le dedicó estas palabras, un poema para recordarlo del modo más puro y amoroso: 


Alma de diamante”

Espíritu inquieto, brillante y sutil, bello, frágil, alma de diamante, romántico, ácido, único, galante, lúcido, práctico, noble y elegante, satírico, crítico, genio, lacerante, pulcro, locuaz, enérgico y vibrante. 

Una estrella fugaz dibujando en el cielo, un ejemplo a seguir, un camino perfecto.

Un despojo total de intereses mezquinos, una clara visión, una luz, mucho brillo.

Un imán, atracción, un enviado divino, una causa o misión que guió su destino.

Una entrega total, un artista genuino, un valor sin igual, un coraje sin filtro.

Marginal, diferente, un rebelde total, fue un regalo de Dios cuando Fede vino.

Mi maestro, mi orgullo, mi mentor, mi tesoro, que se fue entre mis brazos, todavía lo lloro.

Era gris su mirada o de un verde esmeralda, una piedra preciosa, enclavada en mi alma.

No lo ví caminar, porque él siempre volaba, y era claro el mensaje que él siempre nos daba.

Transitó por la vida, como un rayo letal, la entregó como ofrenda con total dignidad.

Yo lo siento conmigo, donde quiera que voy y se bien que él me cuida, con profundo amor.

El destino está escrito, por un órden mayor, el pasado, el futuro es lo mismo, es hoy.

Federico es mi hermano y el hermano de todos.

En un mundo ambicioso, estúpido y cobarde, fue un ejemplo a seguir.

El ayer fue la luz, él ahora es un ÁNGEL. 

(Palabras de Marcelo Moura, 2014)

Fuente: Ministerio de Cultura de la Nación