Abraham Rosenvasser

Durante casi dos décadas, las aulas del Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata fueron el espacio desde el que Abraham Rosenvasser transmitió a sus estudiantes la pasión por la historia antigua y el estudio de las primeras civilizaciones. Su labor docente, desarrollada entre 1923 y 1942, dejó una profunda huella en la formación humanística del Colegio y fue el punto de partida de una trayectoria que lo convertiría en el principal referente de la egiptología argentina.

Nacido en 1896 en la colonia Mauricio, partido de Carlos Casares, Rosenvasser dedicó su vida al estudio del Antiguo Egipto, el Cercano Oriente y las religiones antiguas

Paralelamente a su tarea en el Colegio Nacional, fue profesor de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata y, años más tarde, decano de esa unidad académica. Su rigurosidad intelectual y su vocación por la enseñanza lo convirtieron en un referente para varias generaciones de estudiantes y discípulos.

Su reconocimiento trascendió las fronteras del país cuando, entre 1961 y 1963, la UNESCO lo convocó para dirigir, junto al egiptólogo francés Jean Vercoutter, la misión arqueológica franco-argentina que excavó el sitio de Aksha, en Sudán. Aquella expedición, organizada para rescatar un templo de Ramsés II antes de que quedara bajo las aguas de la represa de Asuán, permitió recuperar centenares de piezas arqueológicas que hoy integran la Sala de Egiptología del Museo de La Plata, una de las colecciones más importantes de América Latina.

En 1963 impulsó la creación del Centro de Estudios Orientales de la Universidad de Buenos Aires, del que fue su primer director. Ese instituto, hoy denominado Instituto de Historia Antigua Oriental “Dr. Abraham Rosenvasser”, continúa desarrollando investigaciones sobre las culturas del antiguo Oriente y constituye uno de los principales legados de quien fue el pionero de la egiptología científica en la Argentina. Formó a destacados especialistas, publicó obras fundamentales para la disciplina y contribuyó decisivamente a consolidar estos estudios en el ámbito universitario latinoamericano.

Abraham Rosenvasser falleció en 1983, dejando una obra académica de enorme trascendencia y una vida dedicada a la enseñanza, la investigación y la difusión del conocimiento. Su paso por el Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata refleja el valor de una institución que, desde sus aulas, ha contado con docentes cuya labor trascendió el ámbito educativo para convertirse en un aporte perdurable a la ciencia y la cultura.