Daniel Omar Favero

Entre la poesía, la música y la militancia estudiantil transcurrieron los años de formación de Daniel Omar Favero en el Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata. Allí comenzó a delinear una identidad profundamente ligada a la cultura, al pensamiento crítico y al compromiso social, rasgos que marcarían su breve pero intensa trayectoria.

Nacido en La Plata el 30 de julio de 1957, cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional, donde participó activamente en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Al finalizar el bachillerato ingresó a la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata para estudiar Letras. Paralelamente escribía poesía, componía música, trabajaba como apicultor y albañil y militaba en la Juventud Universitaria Peronista, convencido de que la cultura y la participación eran herramientas fundamentales para construir una sociedad más justa.

Su escritura, profundamente ligada a la vida cotidiana, al barrio, al amor y a los sueños de una generación, revela una sensibilidad poética que continúa conmoviendo a nuevas lectoras y lectores. Aunque su obra permaneció inédita durante los años de la dictadura, su padre logró preservar sus manuscritos, que décadas más tarde dieron origen a los libros Los últimos poemas (1992) y Nosotros, ellos y un grito (2007), publicados de manera póstuma y convertidos en un valioso testimonio de la poesía argentina contemporánea.

El 24 de junio de 1977, cuando tenía 19 años, Daniel Favero fue secuestrado junto a su compañera Paula Álvarez por un grupo de tareas de la última dictadura cívico-militar. Ambos permanecen desaparecidos. Sin embargo, su voz sobrevivió en sus poemas, en la memoria de su familia, de sus amistades y de la comunidad educativa. En 1992, el Colegio Nacional fue sede de la presentación de Los últimos poemas, reafirmando el vínculo permanente entre la institución y uno de sus exalumnos más queridos.

Hoy, Daniel Omar Favero forma parte de la memoria colectiva del Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata. Su legado trasciende la brevedad de su vida: vive en su poesía, en el compromiso de quienes mantienen viva su obra y en el ejemplo de una generación que creyó en la educación, la cultura y la democracia como caminos para construir un futuro mejor.